Cargando...
Estás aqui:  Portada  >  Otro Mundo  >  Artículo

OBJETIVO CUMPLIDO: RECONSTRUYEN EL ORFANATO INCENDIADO EN GUINEA ECUATORIAL

Por   /   25 junio, 2013  /   Sin Comentarios

Hace ocho meses, tal y como avanzó El Informador, el hospicio levantado sobre el colegio Nuestra Señora de la Almudena de Malabo quedó devastado tras sufrir tres incendios “intencionados”. Inmediatamente, la ONGD navarra Sonage puso en marcha una campaña de recogida de dinero, alimentos, materiales y ropa para reconstruir el edificio y ayudar a los niños que habían perdido su hogar. La sociedad ha respondido con generosidad, y en el puerto de la capital de este país africano ya se encuentran dos contenedores con colchones, cunas, material escolar, toneladas de comida, etc. Además, una empresa extranjera ha llevado a cabo la rehabilitación del orfanato “como obra social”. Este sábado llegarán a Pamplona 35 niños y adolescentes del centro para pasar el verano con familias de acogida de la Comunidad foral.

La reconstrucción del orfanato ya ha concluido. CEDIDA

La reconstrucción del orfanato ya ha concluido. CEDIDA

 

Ocurrió en octubre de 2012. En apenas un mes, el orfanato Nuestra Señora de la Almudena de Malabo (Guinea Ecuatorial), dirigido por religiosas africanas de la orden de María Inmaculada, sufrió tres incendios “intencionados” que lo dejaron prácticamente destrozado. Una habitación compartida por 80 niñas, cuatro dormitorios, una zona de baños y las galerías quedaron calcinados (el hospicio se encuentra en la planta superior del edificio, mientras que en la planta baja hay un colegio). Tal y como adelantó El Informador, los daños causados por las llamas se cifraron en unos 400.000 euros. Las autoridades guineanas detuvieron a un joven nigeriano que presuntamente “había obligado” a una niña de 12 años del propio centro “a que lo quemara”.

Desde la tragedia, la ONGD Solidaridad Navarra con Guinea Ecuatorial (Sonage) puso en marcha una campaña para ayudar a las religiosas y a los más de cien niños y adolescentes que viven en el orfanato, antiguamente un cuartel militar español. A base de esfuerzo y grandes dosis de solidaridad, los voluntarios de la ONGD han logrado lo que parecía imposible: reconstruir el hospicio y dejarlo en buenas condiciones para garantizar una calidad de vida digna a los pequeños.

Paula Vigor, secretaria de la organización, explica que una empresa extranjera ha llevado a cabo la rehabilitación “como obra social”. Los trabajos ya han concluido, como puede observarse en las fotografías cedidas por Sonage.

Sin embargo, la ONGD quiere dar otro paso adelante y llevar a cabo el ambicioso proyecto que diseñó en octubre. Una iniciativa que, al parecer, cuenta con el apoyo del Gobierno de Guinea Ecuatorial: “Hemos elaborado un proyecto para rehabilitar todo el edificio, construir un nuevo colegio dentro del recinto y aplicar un plan antiincendios. También se ha elaborado un programa de formación de profesores para todos las escuelas que tienen las hermanas en Guinea Ecuatorial”.

Además, el dinero recaudado durante estos meses ha servido para mandar dos contenedores a Malabo con todo lo necesario para “las cuatro habitaciones que se quemaron, material y herramientas para colocar el vallado de una huerta, colchones para todas las camas, cunas para los bebés, material escolar y productos de droguería”.

Y luego hay otra cifra que resulta realmente conmovedora: los contenedores albergan hasta 5.000 kilogramos de comida que Sonage consiguió recoger en el hipermercado Eroski. En estos momentos, los contenedores ya se encuentran en el puerto de la capital guineana, a la espera de cerrar el papeleo “para poder abrirlos”, apunta Vigor.

Aparte, muchos ciudadanos han donado ropa, juguetes y material escolar en una iniciativa en la que han colaborado ocho centros educativos: Colegio San Ignacio de Loyola de Pamplona, C.P. Julián Gayarre de Roncal, C.P. San Pedro de Mutilva, C.P. Atakondoa de Irurtzun, C.P. Virgen de la Cerca de Andosilla, C.P. José Luis de Arrese de Corella, C.P. de Obanos y Andra Mari Ikastola de Etxarri-Aranatz.

“Algunos grupos de mujeres incluso han confeccionado vestidos para las niñas, que también han ido en el contenedor”, resalta la secretaria de la organización.

Lo cierto es que gracias a la labor altruista de infinidad de personas, la tragedia se ha subsanado en gran medida. “Las religiosas se encuentran entusiasmadas”, resalta Vigor. Desde la ONGD saben que el caso llegó a juicio, aunque desconocen la sentencia. Eso sí, la niña a la que el arrestado supuestamente amenazó para que cometiera los incendios “ha vuelto con su familia biológica”.

Sonage no ha recibido ayudas por parte del Ejecutivo foral, aunque tampoco las ha pedido: “Con la crisis que tenemos, optamos por no solicitarlas. Diseñar un proyecto para que te lo aprueben resulta muy costoso”. Ahora bien, sí ha contado con apoyo de algunos ayuntamientos como los de Esteribar, Falces, Arakil, Cáseda, Gallipienzo, Noáin, Igantzi o Etxalar.

ACOGIDA DE NIÑOS DURANTE EL VERANO

Dentro de poco, el 29 de junio, llegarán a Pamplona 35 niños y adolescentes, de entre 8 y 16 años y procedentes de los orfanatos de Malabo y Nkue, para pasar las vacaciones de verano con familias de acogida. “Hay quienes traen a dos hermanos juntos, haciendo un gran esfuerzo económico y solidario”, afirma Vigor. El viaje cuesta alrededor de 1.200 euros y lo sufraga la familia de acogida en su totalidad.

Desde de la organización sí demandan al Gobierno foral “más sensibilización” para que los niños guineanos que viven “institucionalizados” puedan pasar unos días en Navarra durante el verano o el curso escolar. Porque debido a la crisis, siete familias que el año pasado acogieron a algunos pequeños no podrán hacerlo este verano: “Solo hemos podido disponer de tres nuevas familias. Irremediablemente, algunos se quedarán sin vacaciones”. Cuando regresen a Guinea Ecuatorial en septiembre, los niños tendrán “algunos kilitos más y habrán pasado revisiones médicas”.

Niños del orfanato Nuestra Señora de la Almudena de Malabo. CEDIDA

Niños del orfanato Nuestra Señora de la Almudena de Malabo. CEDIDA

 

LLAMAMIENTO A LA CIUDADANÍA

El vínculo no se pierde durante el resto del año y los niños que vienen a la Comunidad foral siguen conservando el contacto con sus familias de acogida por teléfono o por carta. Se trata, en definitiva, de una labor solidaria y reconfortante, por lo que desde Sonage hacen un llamamiento a la ciudadanía para que se implique en este bonito proyecto, ya sea como socios o como familias de acogida.

“Es muy beneficioso para ellos. Pasan a formar parte de una familia con la que siempre mantendrán una relación. Se sienten queridos y apreciados por lo que son”, concluye Vigor.

NOTICIAS RELACIONADAS

- UN RETO: RECONSTRUIR UN ORFANATO DE GUINEA ECUATORIAL DEVASTADO POR TRES INCENDIOS (31 DE OCTUBRE)

    Imprimir       Email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*


2 × = seis

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Acepto la claúsula de protección de datos

También te puede interesar...

Con los protagonistas de 'Unidos por la verdad 1936-2012'. GORKA MORENO

“DEL COPYRIGHT YA HABLAREMOS”

Leer más →